Archivo de la categoría: Cardiología

La automonitorización y el automanejo (o autogestión) pueden mejorar la calidad de la terapia anticoagulante

Pregunta clínica

Comparado con el estándar de seguimiento, ¿la automonitorización y el automanejo de la terapia anticoagulante oral son más efectivas?

Respuesta

Comparado con el estándar de control por un médico, la automonitorización y/o el automanejo pueden mejorar la calidad de la terapia anticoagulante oral. La autogestión redujo a la mitad los eventos tromboembólicos y las tasas de mortalidad, con ningún efecto sobre los sangrados importantes. La automonitorización redujo  a la mitad el número de hemorragias graves, pero no redujo significativamente la tasa de eventos trombóticos o la mortalidad por cualquier causa.

Advertencia

La automonitorización o la autogestión no fueron factibles para casi la mitad de los pacientes que requerían tratamiento anticoagulante. Algunas razones fueron rechazo por parte del paciente, exclusión por su médico de familia e incapacidad para completar la formación.

Contexto

La introducción de monitores portátiles (dispositivos para el lugar de la atención) en el manejo de pacientes en tratamiento con anticoagulantes orales permite la autoevaluación por el paciente en casa. Los pacientes que se autoevalúan pueden ajustar su medicación según una lista predeterminada de dosis-INR (autogestión o automanejo) o pueden llamar a una clínica para que le digan el ajuste apropiado de la dosis (automonitorización).

Revisión sistemática Cochrane

Garcia-Alamino JM et al. Self-monitoring and selfmanagement of oral anticoagulation. Cochrane Reviews, 2010, Issue 4. Article No. CD003839. DOI:

10.1002/14651858.CD003839.pub2.

Esta  revisión contiene 18   estudios que incluyeron 4723   participantes. Perla Nº 270, junio de 2010. Escrita por Brian R McAvoy y traducida por Noelia Caballero Encinar.

Perlas clínicas de hipertensión arterial de la Biblioteca Cochrane (IV)

4.- Objetivos de tratamiento en hipertensión arterial

Publicada online el 8 de julio de 2009, es una revisión de todos los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) que comparan “objetivos de TA bajos” ≤135/85 mmHg con los “objetivos estándar” ≤140 – 160 / 90 – 100 mmHg. 5

Hallazgos: la revisión incluye 7 ECA con 20.089 pacientes hipertensos. Al intentar conseguir objetivos “bajos” en lugar de los “objetivos estándar” no se modificó la mortalidad total, RR 0,92 [0,86-1,15], los infartos de miocardio, RR 0,90 [0,74-1,09], los ictus, RR 0,99 [0,79-1,25], la insuficiencia cardiaca congestiva, RR 0,88 [0,59-1,32], los eventos cardiovasculares mayores, RR 0,94 [0,83-1,07], o la enfermedad renal terminal, RR 1,01 [0,81-1,27].

Conclusión: el tratamiento de los pacientes con objetivos de TA inferiors a los estándar, ≤140-160/90-100 mmHg, no reduce morbi-mortalidad.

Implicaciones clínicas: el intento de bajar la TA por debajo de los objetivos estándar no ha mostrado en ECA que sea beneficioso en los pacientes con hipertensión arterial en general, ni en los pacientes hipertensos diabéticos o con enfermedad renal crónica.

RR – riesgo relativo

Referencias:

5. Arguedas JA, Perez MI, Wright JM. Treatment blood pressure targets for hypertension. Cochrane Database of Systematic Reviews 2009, Issue 3. Art. No.: CD004349. DOI: 10.1002/14651858.CD004349.pub2.

Perlas clínicas de hipertensión arterial de la Biblioteca Cochrane (III)

3.-Antagonistas del calcio frente a otras clases de fármacos en hipertensión.

Publicada el 4 de agosto de 2010, revisa todos los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) que comparan los antagonistas del calcio como fármacos de primera línea con otros fármacos antihipertensivos. 4

Hallazgos: la revisión incluye 18 ECA con 141.807 pacientes. No hubo diferencias en cuanto a mortalidad entre los antagonistas del calcio utilizados como fármacos de primera línea u otro tipo de fármacos. Los calcio-antagonistas disminuyen los eventos cardiovasculares (CV) totales en comparación con los betabloqueantes, RAR 1,5% [0,7- 2,1] pero aumentan los eventos CV en comparación con las tiazidas, IAR 1% [0,1 -1,9]. Los antagonistas del calcio aumentan la insuficiencia cardiaca congestiva en comparación con las tiazidas, IAR 1,7% [1,1 -2,3], los IECA IAR 1,1% [0,4 -1,8] y los antagonistas de los receptores de angiotensina (ARA), IAR 1% [0,3 -1,8], pero disminuyen los ictus en comparación con los IECA, AAR 0,6% [0,1 – 1.1].

Conclusión: son preferibles los diuréticos tiazídicos como fármacos de primera línea sobre los antagonistas del calcio para una reducción óptima de los eventos CV. La revision no distingue entre antagonistas del calcio, IECA y ARA pero proporciona evidencia que apoya el uso de los antagonistas del calcio sobre los betabloqueantes. Muchas de las diferencias halladas en la presente revisión no son robustas y las conclusiones podrían modificarse con estudios adicionales.

Implicaciones clínicas: los antagonistas del calcio son la segunda o tercera opción en hipertensión. Cuando los médicos los utilicen deberían advertir a los pacientes que pueden sufrir insuficiencia cardiaca como efecto adverso potencial.

RAR- reducción absoluta de riesgo
IAR – incremento absoluto de riesgo

Referencias:

4.- Chen N, Zhou M, Yang M, et al. Calcium channel blockers versus other classes of drugs for hypertension. Cochrane Database of Systematic Reviews 2010, Issue 8. Art. No.: CD003654. DOI: 10.1002/14651858.CD003654.pub4.

Perlas clínicas de hipertensión arterial de la Biblioteca Cochrane (II)

2.- Betabloqueantes para hipertensión

Publicada online el 1 de enero de 2009, esta revisión informa sobre todos los ECA que comparan los betabloqueantes, como primera línea de tratamiento, con placebo, con ningún tratamiento o con otras clases de fármacos antihipertensivos. 3

Hallazgos: la revisión incluye 13 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) con 91.561 pacientes. Confirma que, en comparación con placebo o ningún tratamiento, los betabloqueantes no reducen la mortalidad, pero disminuyen eventos cardiovasculares (CV), RAR 0,6% [0.1, 1.2]. En las comparaciones frente a frente los betabloqueantes aumentan la mortalidad en comparación con las tiazidas, los antagonistas del calcio y los inhibidores del sistema renina-angiotensina (IECA), IAR 0,6% [0,2, 1.0]. También aumentan los eventos CV totales en comparación con las thiazidas, los antagonistas del calcio y los IECA IAR 1,1% [0,6, 1.6].

Conclusión: la evidencia disponible no respalda el uso de betabloqueantes como fármacos de primera línea en el tratamiento de la hipertensión. Esta conclusión se basa en el efecto relativamente débil de los betabloqueantes para reducir los ictus y la ausencia de efecto sobre la enfermedad coronaria en comparación con placebo o ningún tratamiento. Lo que es más importante, se basa en la tendencia a peores resultados en comparación con antagonistas del calcio, IECA y diuréticos tiazídicos. La mayoría de la evidencia para estas conclusiones proviene de ensayos donde el betabloqueante utilizado fue el atenolol (75% de los participantes con betabloqueantes en esta revisión).

Implicaciones clínicas: los resultados inferiores de morbilidad y mortalidad con betabloqueantes les convierten en la mejor opción como cuarta línea de tratamiento para la hipertensión. Se necesitan más ECA para saber si estos peores resultados se limitan al atenolol o a todos los betabloqueantes.6

RAR- reducción absoluta de riesgo
IAR – incremento absoluto de riesgo

Referencias:

3.- Wiysonge CSU, Bradley HA, Mayosi BM, et al. Beta-blockers for hypertension. Cochrane Database of Systematic Reviews 2007, Issue 1. Art. No.: CD002003. DOI: 10.1002/14651858.CD002003.pub2.

6.- Wright JM.  Choosing a first-line drug in the management of elevated blood pressure.  What is the evidence?  Beta-blockers.  Can Med Assoc J 2000;163:188-192. http://www.cmaj.ca/content/163/2/188.full

Perlas clínicas de hipertensión arterial de la Biblioteca Cochrane (I)

1.- Fármacos de primera línea en hipertensión

Publicada el 8 de julio de 2009, esta revisión aporta evidencia de todos los ensayos controlados aleatorizados (ECA) sobre el fármaco (de los 6 tipos principales) utilizado en primer lugar como parte de un tratamiento escalonado en comparación con placebo o ningún tratamiento. Responde a la pregunta: ¿qué clase de fármaco es el mejor como primera línea para el manejo de pacientes con hipertensión arterial? 1

Hallazgos: la revisión incluye 24 ECA con 58.040 pacientes. Como primera línea de tratamiento:

– Las tiazidas a dosis bajas reducen los eventos coronarios, RAR 1,1% [0,6, 1,5], mientras que a dosis altas no, RAR 0% [- 0,4, 0,5].

– Las tiazidas a dosis bajas (19.874 pacientes) reducen la mortalidad, RAR 1,2% [0,3, 2,0] y los eventos cardiovasculares (CV) totales, RAR 3,9% [3,1, 4,7].

– Los betabloqueantes (19.313 pacientes) reducen los eventos CV totales, RAR 0,8% [0,2, 1,4], pero no la mortalidad.

– Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) (6.002 pacientes) reducen la mortalidad, RAR 2,3% [0,7, 3,8] y los eventos CV totales, RAR 4,8% [3,0, 6.6].

– Los antagonistas del calcio (4.695 personas) reducen los eventos CV totales, RAR 2,3% [1,1, 3,5], pero no la mortalidad.

No se encontraron ensayos para otras clases de fármacos.

Conclusión: la primera línea de tratamiento con tiazidas a dosis bajas reduce morbi-mortalidad. Los IECA y los antagonistas del calcio pueden ser igual de efectivos pero la evidencia es más débil (intervalos de confianza  más amplios). Los betabloqueantes y las dosis altas de tiazidas son peores como primera línea de tratamiento que las dosis bajas de tiazidas.

Implicaciones clínicas: la evidencia del beneficio de las tiazidas a dosis bajas como fármacos de primera línea, fundamentalmente para prevención primaria, es de tal magnitud que es improbable que sea revocada. Afortunadamente, además las tiazidas son baratas. Los datos de los IECA son en su mayoría de prevención secundaria (personas con hipertensión en el estudio HOPE 2), lo que explica las RAR numéricamente superiores.

RAR- reducción absoluta de riesgo

Referencias:

  1. Wright JM, Musini VM. First-line drugs for hypertension. Cochrane Database of Systematic Reviews 2009, Issue 3. Art. No.: CD001841. DOI: 10.1002/14651858.CD001841.pub2.
  2. The Heart Outcomes Prevention Evaluation Study Investigators. Effects of an angiotensin-converting-enzyme inhibitor, ramipril, on cardiovascular events in high-risk patients. N.Engl.J.Med 2000;342:145-53.

Perlas clínicas de hipertensión arterial de la Biblioteca Cochrane

CARTA NÚMERO 82 / JULIO-AGOSTO 2011

La colaboración Cochrane, fundada en 1993, es una organización independiente internacional sin ánimo de lucro. Su propósito es facilitar el acceso a información actualizada y precisa sobre los efectos de las intervenciones de salud en todo el mundo. Sus miembros realizan revisiones sistemáticas de alta calidad de los efectos de las intervenciones de salud y las publican en la Biblioteca Cochrane (http://www.thecochranelibrary.com). En Canadá, el acceso a los resúmenes de Cochrane es gratuito, pero el acceso a la revisión completa requiere una conexión de biblioteca (UBC o CPSBC). Muchos países (UK, Brasil, los países de bajos ingresos, etc.) y algunas provincias canadienses de Saskatchewan (Nueva Escocia) proporcionan on-line acceso universal libre al texto completo. Actualmente se está tratando de convencer al gobierno federal de que compre un acceso gratuito a la biblioteca Cochrane para todo el mundo en Canadá.

En el 2010 el factor de impacto de 6,186 de la Biblioteca Cochrane, figuraba entre las 10 mejores revistas de medicina general e interna (155 revistas).

Esta carta destaca 5 revisiones Cochrane sistemáticas sobre hipertensión, que aportan evidencia clínica clara para guiar la atención a pacientes.

El proyecto de la presente carta terapéutica fue presentado para su revisión a 60 expertos y médicos de atención primaria a fin de corregir cualquier inexactitud y para garantizar que la información es concisa y relevante para los médicos.

Pruebas limitadas sobre los beneficios de la promoción de la salud en la prevención de la enfermedad coronaria

Pregunta clínica

¿Son eficaces las intervenciones sobre múltiples factores de riesgo en la prevención primaria de la cardiopatía coronaria (CHD) en adultos sin clínica previa de enfermedad coronaria?

Respuesta

Las intervenciones sobre varios factores de riesgo produjeron pequeñas reducciones en los factores de riesgo, incluyendo la presión arterial, el colesterol y el tabaquismo. En contra de lo esperado, las intervenciones sobre varios factores de riesgo tuvieron poco o ningún impacto sobre el riesgo de mortalidad o morbilidad por enfermedad coronaria. Esto podría deberse a que  estos pequeños cambios en los factores de riesgo no se mantuvieron a largo plazo. Por otra parte, las pequeñas reducciones en los factores de riesgo podrían deberse a sesgos en algunos de los estudios. Las intervenciones incluyeron talleres, conferencias, sesiones individuales, consejos personales, administración de material escrito, asignaciones, paseos de compras y sesiones de cocina. Algunos estudios necesitaron que participasen en la intervención familiares, parejas o ambos. La duración media de seguimiento fue de 12 meses (entre 6 meses y 12 años).

Advertencia

La importante heterogeneidad en el análisis de todos los factores de riesgo no se explicaba por comorbilidades, el enmascaramiento en la asignación, el uso de fármacos antihipertensivos o hipolipemiantes, o por la edad de la prueba.

Contexto

En muchos países, hay entusiasmo por “programas de corazón sano” que utilizan el asesoramiento y los métodos educativos para animar a la gente para reducir su riesgo cardiovascular. Los factores de riesgo sobre los que se realizan tales intervenciones incluyen hipercolesterolemia, el consumo excesivo de sal, la hipertensión arterial, el sobrepeso, la dieta rica en grasas, el tabaquismo, la diabetes y el sedentarismo.

Revisión sistemática Cochrane

Ebrahim S. Multiple risk factor interventions for primary prevention of coronary heart disease. Cochrane Reviews, 2011, Issue 1. Article No. CD001561. DOI: 10.1002/14651858.CD001561.pub3.

Esta revisión contiene 55 estudios que incluyeron 163.471 participantes. Perla Nº 296, febrero de 2011. Escrita por Brian R McAvoy y traducida por Noelia Caballero.

Betabloqueantes y tiazidas son eficaces, pero disminuyen la presión arterial con patrones distintos

Pregunta clínica
¿Cómo de eficaces son los betabloqueantes como tratamiento de segunda línea para la hipertensión arterial primaria?

imagen tomada del blog "diario del toc"

Respuesta
Al añadir un betabloqueante a un diurético o a un fármaco bloqueador de los canales de calcio se reduce la tensión arterial (TA) en 6/4 y 8/6 mmHg en dosis de 1 y 2 veces las dosis recomendadas por el fabricante como dosis inicial. Los betabloqueantes (en 1 a 2 veces la dosis inicial) disminuyen la frecuencia cardiaca en 10 latidos por minuto. Cuando se comparó el efecto de esta disminución de TA en esta revisión con el de los diuréticos tiazídicos en una revisón previa, se encontró que los betabloqueantes como segunda línea disminuyen la TA sistólica en la misma medida que los diuréticos tiazídicos en segunda línea, pero reducían en mayor grado la TA diastólica.
Advertencia
No hubo un aumento estadísticamente significativo en cuanto a retiradas de betabloqueantes por efectos adversos, pero esto fue debido probablemente a la ausencia de este resultado en los informes del 35% de los ensayos clínicos controlados aleatorizados incluidos. La duración de los ensayos fue corta, entre 3 y 12 semanas, con una media de 7 semanas.
Contexto
El distinto efecto de los betabloqueantes en la TA diastólica significa que tienen poco o ningún efecto sobre la presión de pulso, mientras que las tiazidas provocan una disminución significativa dosis-dependiente en la presión de pulso. Este patrón distinto de descenso de TA de los betabloqueantes respecto a las tiazidas podría ser la explicación de que los betabloqueantes parecen ser menos efectivos para disminuir eventos cardiovasculares adversos que los diuréticos tiazídicos, fundamentalmente en individuos mayores. Aunque pueden contribuir factores independientes del descenso de la TA en la reducción de la morbi-mortalidad asociada con los fármacos antihipertensivos, la capacidad de disminuir la TA sigue siendo un factor importante. Combinando fármacos antihipertensivos que posean diferentes mecanismos de acción, cada fármaco puede potencialmente neutralizar o minimizar mecanismos contrarreguladores activados por el otro y así ayudar a reducir aún más la TA.
Revisión sistemática Cochrane
Chen JMH et al. Blood pressure lowering efficacy of beta-blockers as second-line therapy for primary hypertension. Cochrane Reviews 2010, Issue 1. Article No. CD007185. DOI: 10.1002/14651858.CD007185.pub2.
Esta revisión contiene 20 estudios que incluyeron 3.744 participantes
Perla Nº 266, junio de 2010.
Escrita por Brian R McAvoy y traducida por Noelia Caballero.

Ausencia de pruebas del beneficio del oxígeno en el infarto agudo de miocardio

Pregunta clínica

¿El tratamiento con oxígeno inhalado de forma rutinaria es eficaz en pacientes con infarto agudo de miocardio (IAM)?

Respuesta

No hay ninguna prueba concluyente de ensayos controlados aleatorizados que apoye el uso sistemático de oxígeno inhalado en pacientes con IAM. No hubo diferencias en el uso de analgésicos entre el grupo de oxígeno y los grupos de aire (aire respirado naturalmente o a través de una mascarilla). De los fallecidos, murieron casi 3 veces más personas que habían recibido oxígeno en comparación con los pacientes que habían recibido aire.

Advertencia

En este área la evidencia es escasa, de mala calidad y anterior a los avances en técnicas de reperfusión y métodos de ensayo. La evidencia disponible sugiere daño pero carece de poder, por lo que estos resultados podrían ser debidos al azar.

Contexto

El oxígeno se ha recomendado ampliamente para pacientes con IAM sin embargo una revisión ha sugerido que puede hacer más mal que bien. Otras revisiones sistemáticas han concluido que hay pruebas insuficientes para saber si el oxígeno reducido, aumentaba o no tenía ningún efecto sobre el corazón, la isquemia o el tamaño del infarto.

Revisión sistemática Cochrane

Cabelo JB et al. Oxygen therapy for acute myocardial infarction. Cochrane Reviews, 2010, Issue 6. Article No. CD007160. DOI: 10.1002/14651858.CD007160.pub2.

Esta revisión contiene 3 estudios que incluyeron 387 participantes

Perla Nº 282, octubre de 2010.

Escrita por Brian R McAvoy y traducida por Noelia Caballero

Pocas pruebas de la efectividad de los stent coronarios liberadores de fármacos

Pregunta clínica

¿Cómo de eficaces son los stent de liberadores de fármacos en comparación con los stents simples, en cuanto a reducción a eventos cardíacos (angina de pecho o síndrome coronario agudo)?

Respuesta

Los stent liberadores de fármacos son eficaces para reducir las tasas de reestenosis, pero no son mejores que los stents estándar en términos de reducción de muertes, infarto agudo de miocardio o trombosis. Los stent liberadores de fármacos evaluados contenían sirolimus, paclitaxel, dexametasona, zotarolimus, everolimus y tacrolimus.

Advertencia

La revisión fue incapaz de informar uniformemente acerca de los resultados en todos los puntos de todos los tiempos y para todos los resultados de todas las drogas. Todavía no se han confirmado los datos de eficacia y seguridad a largo plazo ya que pocos ensayos aportaron los resultados más allá de uno o dos años.

Contexto

Los stents de la arteria coronaria son unos dispositivos pequeños y tubulares usados “como andamio” para abrir los vasos durante la angioplastia coronaria transluminal percutánea. La reestenosis de los vasos tratados con stents es un problema. A fin de reducir la reestenosis, se han desarrollado los stents que liberan fármacos con el tiempo. Sin embargo, es necesario evaluar su beneficio clínico antes de recomendar su uso. El mayor coste de los stent liberadores de fármacos y la falta de pruebas de su rentabilidad en el momento actual, han hecho que varios organismos sanitarios estén limitando o regulando su uso.

Revisión sistemática Cochrane

Greenhalgh J et al. Drug-eluting stents versus bare metal stents for angina or acute coronary syndromes. Cochrane Reviews 2010, Issue 3. Article No. CD004587. DOI: 10.1002/14651858. CD004587.pub2.

Esta revisión contiene 47 estudios que incluyeron 14.500 participantes

Perla Nº 274, escrita en julio de 2010 por Brian R McAvoy y traducida por Noelia Caballero Encinar

(http://bit.ly/perla274)