Archivos diarios: octubre 17, 2010

Uso limitado de los antibióticos para la mayoría de las personas con dolor de garganta

Pregunta clínica

¿Debo recetar antibióticos a los pacientes con dolor de garganta?

Respuesta

Los antibióticos confieren beneficios relativos en el tratamiento de los dolores de garganta, pero sus beneficios absolutos son modestos. En comparación con placebo, los antibióticos reducen las infecciones bacterianas, como otitis media aguda y sinusitis aguda. El dolor de garganta y la fiebre se reducen de media con los antibióticos a la mitad. El NNT*  es de 5 para prevenir un dolor de garganta al tercer día. El NNT es de 23 para prevenir un dolor de garganta el séptimo día. Los antibióticos acortan la duración de los síntomas en unas 16 horas en general.

* NNT = número necesario a tratar en beneficio de un individuo.

Advertencia

Los antibióticos pueden causar efectos adversos, como diarrea y erupciones, y resistencias a ellos en la comunidad.

Contexto

Los dolores de garganta son infecciones causadas por bacterias o virus, que afectan principalmente a niños y adultos jóvenes. Los individuos con dolor de garganta en la sociedad occidental solo pueden lograr protegerse de complicaciones supurativas y no supurativas tratando a la mayoría con antibióticos; muchos de los cuales no obtendrán ningún beneficio. En las economías emergentes (p. ej., donde las tasas de la fiebre reumática aguda son altas), el número necesario a tratar puede ser mucho menor para que los antibióticos se consideren eficaces.

Revisión sistemática Cochrane

Del Mar CB et al. Antibiotics for sore throat. Cochrane Database of Systematic Reviews 2006, Issue 4. Article No. CD000023. DOI: 10.1002/14651858.CD000023.pub3.

Esta revisión contiene 27 estudios que incluyeron 2.835 participantes

Perla Nº 48 escrita en noviembre de 2007 por Brian R McAvoy y traducida por Noelia Caballero

(http://bit.ly/perla 48)

Las pruebas virales rápidas pueden ser beneficiosas en urgencias

Pregunta clínica

¿Son eficaces las pruebas virales rápidas (PVR) para los niños con enfermedad respiratoria febril aguda en el servicio de urgencias?

Respuesta

En los niños previamente sanos que llegan al servicio de urgencias con fiebre y síntomas respiratorios, las PVR  pueden reducir la solicitud de radiografías de tórax; hubo una tendencia hacia el menor uso de antibióticos aunque no fue estadísticamente significativa. No se encontró ningún efecto sobre la duración de las visitas a urgencias o sobre las pruebas de sangre u orina

Advertencia

El número total de participantes de los pocos estudios disponibles no fue lo suficientemente grande como para detectar un efecto estadísticamente significativo de las PVR sobre el resultado primario (prescripción de antibióticos) y la mayoría de los resultados secundarios (duración de la estancia en urgencias, tasa de pruebas complementarias, tasa de visita médicas en las 2 semanas siguientes al alta, tasa de admisión del hospital y la aceptabilidad de la toma de muestras de exudado nasal).

Contexto

Las infecciones respiratorias agudas pediátricas representan una carga considerable para los servicios de urgencias y las familias. La mayoría de estas enfermedades son víricas. Sin embargo, a menudo se realizan pruebas complementarias (radiografía, sangre y pruebas de orina) para descartar infecciones bacterianas y se pautan antibióticos debido a la incertidumbre diagnóstica. Esto conlleva largas visitas en el urgencias y un uso innecesario de antibióticos. Se ha visto que el riesgo de infección bacteriana concurrente es insignificante en niños mayores de 3 meses de edad con una infección viral confirmada. Las PVR en los servicios de urgencias pueden disminuir la necesidad de pruebas “por precaución” y el uso de antibióticos.

Revisión sistemática Cochrane

Doan Q et al. Rapid viral diagnosis for acute febrile respiratory illness in children in the emergency department. Cochrane Reviews 2009, Issue 4. Article No. CD06452. DOI: 10.1002/14651858. CD006452.pub2.

Esta revisión contiene 4  estudios que incluyeron 1.588 participantes

Perla Nº 225, escrita en febrero de 2010 por Brian R McAvoy y traducida por Noelia Caballero Encinar

(http://bit.ly/perla225)

Pocas pruebas de la efectividad de los stent coronarios liberadores de fármacos

Pregunta clínica

¿Cómo de eficaces son los stent de liberadores de fármacos en comparación con los stents simples, en cuanto a reducción a eventos cardíacos (angina de pecho o síndrome coronario agudo)?

Respuesta

Los stent liberadores de fármacos son eficaces para reducir las tasas de reestenosis, pero no son mejores que los stents estándar en términos de reducción de muertes, infarto agudo de miocardio o trombosis. Los stent liberadores de fármacos evaluados contenían sirolimus, paclitaxel, dexametasona, zotarolimus, everolimus y tacrolimus.

Advertencia

La revisión fue incapaz de informar uniformemente acerca de los resultados en todos los puntos de todos los tiempos y para todos los resultados de todas las drogas. Todavía no se han confirmado los datos de eficacia y seguridad a largo plazo ya que pocos ensayos aportaron los resultados más allá de uno o dos años.

Contexto

Los stents de la arteria coronaria son unos dispositivos pequeños y tubulares usados “como andamio” para abrir los vasos durante la angioplastia coronaria transluminal percutánea. La reestenosis de los vasos tratados con stents es un problema. A fin de reducir la reestenosis, se han desarrollado los stents que liberan fármacos con el tiempo. Sin embargo, es necesario evaluar su beneficio clínico antes de recomendar su uso. El mayor coste de los stent liberadores de fármacos y la falta de pruebas de su rentabilidad en el momento actual, han hecho que varios organismos sanitarios estén limitando o regulando su uso.

Revisión sistemática Cochrane

Greenhalgh J et al. Drug-eluting stents versus bare metal stents for angina or acute coronary syndromes. Cochrane Reviews 2010, Issue 3. Article No. CD004587. DOI: 10.1002/14651858. CD004587.pub2.

Esta revisión contiene 47 estudios que incluyeron 14.500 participantes

Perla Nº 274, escrita en julio de 2010 por Brian R McAvoy y traducida por Noelia Caballero Encinar

(http://bit.ly/perla274)